Rutas mayores
Poco antes de entrar en la Península Ibérica, los cuatro principales itinerarios europeos que se dirigen a Santiago confluyen en Francia y conforman dos ramas mayores. Son las dos rutas que atraviesan Navarra: la que entra por la localidad de Valcarlos y el ramal aragonés procedente del puerto oscense de Somport, que alcanza territorio foral en Yesa. Ambos caminos se unen en Puente la Reina para a continuación dirigirse hacia tierras riojanas.
El Camino Francés
Fruto de la unión de las vías Turonense Limosina y Podense, el conocido como Camino Francés entra en Navarra por Valcarlos, localidad en la que un monumento a los peregrinos, obra del escultor Jorge Oteiza, recibe a los caminantes que por el alto de Ibañeta se dirigen hacia Roncesvalles.
La historia de Roncesvalles está estrechamente ligada a la ruta de peregrinación y este lugar es considerado el punto de partida oficial del Camino. Hoy en día, el conjunto de la Real Colegiata de Santa María de Roncesvalles representa uno de los bienes de interés cultural más relevantes de Navarra. En el conjunto arquitectónico destacan: la iglesia colegial, que sigue las pautas del gótico rural francés; la antigua sala capitular que se abre al claustro, conocida como capilla de San Agustín o Preciosa, que alberga el sepulcro del monarca navarro Sancho VII el Fuerte, impulsor y promotor del conjunto; el Museo-biblioteca; la capilla del Sancti Spiritus, que es el edificio más antiguo y que sirvió de enterramiento para los peregrinos jacobeos; y la capilla gótica de Santiago o de los Peregrinos.
Desde Roncesvalles el Camino discurre atravesando las localidades de Burguete y Espinal y llega a Zubiri, capital del Valle de Esteríbar, tras superar el alto de Erro. El camino cruza el puente sobre el río Arga, situado en la parte más antigua de la localidad. Este puente ha sido testigo del paso de miles de caminantes que tenían en Zubiri una parada obligada y es objeto de numerosas leyendas.
Otro puente medieval volverá a cruzar el río Arga algunos kilómetros aguas abajo, en Larrasoaña, nacida a la vera del Camino a principios del siglo XII. La villa llegó a tener tres hospitales de peregrinos: el de los Agustinos (como Clavería dependiente de Roncesvalles, lugar de pagos y de culto), y los de Santiago y San Blas.
A partir de Larrasoaña la Ruta discurre junto al río por el fondo del valle mientras los peregrinos encaminan sus pasos hacia Arre. Los caminantes cruzan entonces el río Ulzama por el puente de la Trinidad, una hermosa construcción medieval junto a la que se levantan el albergue de la Cofradía de la Santísima Trinidad y parte de las construcciones medievales, como la ermita y restos del antiguo Hospital y Monasterio.
Tras cruzar Villava y Burlada, los peregrinos llegan hasta el puente de la Magdalena, salvan el río Arga y cruzan el parque de Tejería antes de entrar en Pamplona por el Portal de Francia. Ya en la capital navarra, el Camino sigue por la calle del Carmen, antigua Rúa de los Peregrinos, y por el Burgo de la Navarrería llega hasta la Catedral de Santa María la Real, corazón de la ciudad vieja. De estilo gótico de los siglos XIV y XV, la Catedral posee uno de los claustros ojivales más interesantes de Europa y alberga el sepulcro de Carlos III el Noble y Leonor de Trastámara. Además de la Catedral, Pamplona posee numerosos vestigios del Camino, como cruceros, puentes románicos y las iglesias-fortaleza de San Nicolás y San Cernin, ambas de estilo gótico. La ruta continúa desde la Catedral hasta la iglesia de Santo Domingo, Ayuntamiento, e iglesias de San Saturnino y San Lorenzo, ambas en la calle Mayor.
Por el Bosquecillo y la Vuelta del Castillo, el Camino sigue bordeando la Ciudadela y se dirige por Fuente del Hierro hasta Larraskuntzea, hoy Campus de la Universidad de Navarra. Tras atravesar el arroyo Sadar y el río Elorz, la ruta llega hasta Cizur Menor, donde hubo hospital de peregrinos y monasterio, hoy iglesia de San Miguel Arcángel. Por el "Camino del Perdón", los peregrinos cruzan el alto del mismo nombre y llegan a Puente la Reina tras pasar por Uterga, Muruzábal y Obanos.
Ramal Aragonés
La Vía Tolosana entra en la Península Ibérica por el puerto aragonés de Somport y, tras atravesar La Jacetania, alcanza Navarra por Yesa para dirigirse hacia Sangüesa. Esta ciudad atesora un rico patrimonio histórico y cultural que hacen de ella una Ciudad Monumental declarada Bien de Interés Cultural. Al comienzo de la calle Mayor, se encuentra la iglesia de Santa María la Real, declarada Monumento Nacional. Otras construcciones religiosas y civiles de interés son la iglesia gótica de El Salvador, con bella portada bajo pórtico abovedado; la iglesia de Santiago el Mayor, que presenta cabecera y portada de estilo románico tardío; el palacio fortificado medieval de los Reyes de Navarra; interesantes palacios renacentistas y barrocos; y los conventos góticos del Carmen y de San Francisco.
La Ruta abandona Sangüesa para dirigirse hacia Rocaforte, puerto de Aibar, Izco, Abinzano y Salinas de Ibargoiti hasta llegar a Monreal. Esta villa se extiende a los pies de la Higa y es un lugar lleno de historia que fue paso, castillo y camino. Un hermoso puente medieval de dos arcos permite a los peregrinos jacobeos salvar el río Elorz y encaminar sus pasos hacia Yárnoz, Otano, Ezperun, Guerendiáin, Tiebas, Muruarte de Reta, Olcoz y Enériz para poco más adelante alcanzar Eunate.
Situada en la comarca de Valdizarbe esta joya del románico, destaca por su característica estructura octogonal. Las funciones de la iglesia de Santa María de Eunate pudieron ser las de iglesia-faro y la de capilla funeraria, teniendo además adosado un pequeño hospital de peregrinos perteneciente a la orden de San Juan de Jerusalén. Desde Eunate el Camino llega a Obanos, sede de los Infanzones navarros, y de aquí a Puente la Reina, camino, cruce y puente.
Los dos caminos se hacen uno solo
El Camino Francés y el Ramal Aragonés confluyen en el término de Puente la Reina. En la entrada de esta villa, la iglesia románica del Crucifijo, fundada por los Templarios, recibe al caminante y le invita a seguir por la antigua Rúa de los Peregrinos por el paso cubierto que se tiende entre el templo y el hospital de peregrinos. En la calle Mayor se encuentran las iglesias de Santiago y la de San Pedro, de hermosas portadas románicas. Al final de la antigua Rúa se encuentra el puente más hermoso y conocido del Camino, el puente medieval sobre el río Arga que presta su nombre a la población. Doña Mayor de Navarra, esposa del rey Sancho Garcés III, mandó construir o quizá reconstruir en el siglo XI este puente para facilitar el tránsito de peregrinos por la ruta jacobea. Desde ese momento Gares se conoce como Ponte de Arga o Ponte Regina.
A partir de Puente la Reina, el Camino de Santiago es el eje vertebral de Tierra Estella. La ruta inicia su andadura por la comarca en la villa de Mañeru, desde donde se dirige hacia Cirauqui, Lorca y Villatuerta, para descender hasta las orillas del río Ega, a Estella.
El Camino de Santiago entra en Estella por el puente de la Cárcel o de San Agustín y llega al antiguo burgo de los francos por la calle de la Rúa. La ciudad del Ega merece una detenida visita ya que su historia es la del Camino. Destacan las iglesias de San Pedro de la Rúa y la de San Miguel, el Palacio de los Reyes de Navarra y sus antiguos portales y lienzos de muralla.
En Ayegui, nada más abandonar Estella, se encuentra uno de los monasterios emblemáticos del Camino de Santiago, el de Irache, fundación benedictina de principios del siglo X y Monumento Nacional desde 1887. La ruta jacobea continúa entre Montejurra y Monjardín, dos montes-isla en el paisaje de Tierra Estella. Si Montejurra nos remite a las batallas carlistas de 1835 y 1873, Monjardín evoca los tiempos de la Reconquista y el castillo roquero de San Esteban de Deyo, antigua fortaleza de origen árabe.
Los pasos de los peregrinos se encaminarán desde este punto hacia Urbiola; Los Arcos, donde destaca la iglesia de Santa María; Sansol; Torres del Río, con su particular iglesia románica del Santo Sepulcro; y Viana, última población navarra del Camino antes de adentrarse en tierras riojanas.
Rutas Menores a Santiago en Navarra
El Camino Francés, nombre con el que se conoce a la ruta compostelana que entra en tierras navarras por Valcarlos, y el camino aragonés, ruta que proviene de Somport y entra en Navarra por Yesa, no son los únicos ramales que conducen hacia la ciudad de Santiago de Compostela. Existen, además, un buen número de rutas menores que recorren nuestro territorio.
El Camino Baztanés
El Camino Baztanés o Camino Verde, inicia su andadura en Dantxarinea, punto de entrada en tierras navarras desde Francia de este ramal menor, que discurre a lo largo de sus primeros kilómetros por el viejo camino de Otsondo hacia el Valle de Baztán siguiendo las huellas de la ruta Bayona-Urdax-Velate, lugares estos últimos en los que se conservan los restos de dos monasterios emblemáticos de esta ruta menor: los de San Salvador de Urdax y Santa María de Velate. El río Ulzama, que nace muy cerca del Monasterio, guía los pasos de los caminantes hasta el antiguo hospital y ermita de la Trinidad de Arre, donde este ramal menor se une al Camino Francés.
La ruta por el Corredor del Araquil
Esta ruta sigue el trazado de la antigua calzada romana Burdeos-Astorga en su tramo conocido como Corredor del Araquil. El camino se dirige desde Pamplona hacia el Valle de Araquil por la garganta de Osquía y remontando el curso del río que da nombre al corredor llega hasta el límite con la actual Álava, cruzando de este a oeste el valle de Araquil, la Tierra de Aranaz y el valle de Burunda. Los peregrinos pasan entre las sierras de San Miguel, en la que se levanta el Santuario de Aralar, y la de Andía-Urbasa, en cuyo punto más alto se encuentra la ermita de San Donato. A lo largo de esta ruta menor se conservan algunas construcciones que recuerdan el esplendor del Camino, como las iglesias románicas de Santiago de Itsasperri y de Santa María de Zamarce, además de numerosas ermitas.
Ruta de la Ribera
Los peregrinos procedentes de tierras aragonesas y catalanas que remontan el valle del Ebro pueden optar en la zona de la Ribera entre varios recorridos. La mayoría toman la calzada que por Ablitas y Cascante lleva hasta Calahorra para acceder al Camino de Logroño.
Otros siguen el curso del río Ebro por Cortes, Ribaforada y Tudela y desde esta ciudad se dirigen bien hacia Castejón y Calahorra o bien hacia el Norte para alcanzar Estella por Arguedas, Valtierra, Caparroso, Olite y Tafalla. Esta segunda ruta es la que siguió, entre otros, el infante don Carlos cuando peregrinó desde París, en 1381, antes de convertirse en Rey Noble.
Ruta del Valle de Aibar
Las calzadas romanas ya cruzaron esta parte de Navarra y en la Edad Media sus trazados fueron aprovechados, igual que en otras partes, como rutas de peregrinación. La conocida como ruta del Valle de Aibar parte de Sangüesa y se dirige hacia Puente la Reina, donde se une con las otras rutas mayores. El itinerario es Sangüesa, Aibar, Sada de Sangüesa, Eslava, Lerga, Monasterio de San Ginés (despoblado de Lerga), San Martín de Unx, Artajona, Mendigorría, y Puente la Reina.
Ruta del Valle de Roncal
Otra ruta menor es la que desde el Pirineo navarro, en concreto desde los valles de Salazar y Roncal, se dirige hacia Lumbier, localidad que, históricamente, ha sido una encrucijada de caminos. Desde Lumbier la ruta enlaza con el Camino Aragonés hacia Puente la Reina.
Ruta de la Valdorba
Este itinerario menor enlaza las rutas de la Ribera con las de la Navarra Media. La ruta permite a los caminantes que vienen del Valle de Aibar llegar al ramal aragonés en Campanas o Tiebas y dirigirse por la Valdizarbe hasta Puente la Reina, o bien unirse en Artajona a los peregrinos que caminan por la ruta menor que desde Tudela se dirige hasta Estella. El paso de los peregrinos jacobeos por la comarca de la Valdorba ha dejado importantes construcciones religiosas románicas como las iglesias del Santo Cristo de Cataláin y de la Asunción de Olleta o las ermitas de San Pedro ad Vincula de Echano, la de Santa Lucía en Barásoain y la de Santiago en Pueyo.
Ruta de la Cendea de Cizur
Este ramal secundario del Camino de Santiago permite a los peregrinos desviarse del camino principal que desde Pamplona se dirigen hacia Cizur Menor para visitar otros lugares como Cizur Mayor, donde destaca la iglesia medieval de San Andrés, y Gazólaz, cuyo edificio más representativo es la iglesia de Nuestra Señora de la Purificación, con atrio lateral porticado. Esta ruta enlaza con el Camino Francés en Astrain. Los peregrinos se unirán en la falda de la Sierra del Perdón a los caminantes procedentes de Cizur Menor que se dirigen hacia Zariquiegui para cruzar el paso de Santa María de Erreniaga.
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