Hemingway llegó por primera vez a Pamplona en 1923. Voluntario en la Guerra Europea en 1918 en la que resultó gravemente herido, periodista de sucesos en Kansas City y en Toronto (Canadá), reportero policiaco en Chicago, corresponsal en la guerra greco-turca y en la guerra civil española.
Deportista y aventurero encontró en las fiestas de San Fermín, toda la intensidad que él pedía a la vida. Fue la famosa escritora norteamericana, Gertrude Stein, que vivía en París, quien le empujó a conocer las fiestas de Pamplona. Y desde que en 1923 descubre San Fermín, Hemingway regresa durante años los primeros días de cada mes de julio. Le apasionan los toros y le fascina el ambiente.
Su primer desembarco será el 6 de Julio de 1923 con su primera mujer, Hadley. Desde entonces, Hemingway descubre los hoteles donde se hospedan los toreros, las tascas, los restaurantes de empaque y la cháchara. Porque, como decía su amigo el torero Luis Miguel Dominguín, a Ernest le gustaba contar sus hazañas como hombre fuerte, tomar copas, enzarzarse en comentarios, discutir de toros… pero en el fondo Ernest tenía el alma del viejo banderillero español.
Los lugares inolvidables de Hemingway
Hotel Quintana, hoy desaparecido. Muy próximo a la Calle Espoz y Mina. Era el hotel frecuentado por los toreros. Su dueño Juanito Quintana se convirtió en buen amigo del escritor.
El Suizo, café situado en la Plaza del Castillo. Hoy sede del Orfeón Pamplonés, muy cerca del Paseo de La Jacoba.
Torino Bar, hoy desaparecido. Junto al Hotel La Perla, en la Plaza del Castillo.
Hotel la Perla. Plaza del Castillo 1. En la habitación 217 de este famoso e histórico Hotel se alojaba habitualmente Hemingway. La Perla, que se abrió como fonda el 5 de junio de 1881 y es uno de los más antiguos de España, acaba de ser remodelado. El hotel, que ha conservado la fachada del edificio, del año 1932 y obra del arquitecto Víctor Eusa, ha buscado recuperar su propia historia y la de Pamplona. Por ello, ha personalizado 25 habitaciones en las que se recordará a algunos de los huéspedes más ilustres, como Ernest Hemingway, Pablo Sarasate, Víctor Eusa, Manolete, Belmonte, Cayetano Ordóñez, Orson Welles, Karim Aga Kang IV… Son algunos de los nombres de prestigio y de leyenda que el Hotel no ha querido olvidar.
Café Iruña. En la plaza del Castillo. Hoy rehabilitado con verdadero respeto. Recientemente, en este café se ha creado el espacio Hemingway, un lugar lleno de encanto con la escultura del escritor estadounidense.
Las Pocholas, en el Paseo de Sarasate, nº 6. Un restaurante de prestigio internacional. Cerrado hoy en día. Hemingway comía en él todos los días. Siempre ocupaba la mesa nº 1. "Le encantaba observar a las personas que entraban, por eso le gustaba esa mesa", recuerdan Josefina y Conchita Guerendiáin, propietarias del restaurante. Ahora, después de la rehabilitación del Hotel La Perla, el restaurante del Hotel lleva el nombre de Las Pocholas como homenaje a unas personas y a un lugar excepcional, que se convirtieron en los mejores embajadores de Navarra.
Casa Marceliano, junto a la Iglesia de los Padres Dominicos, en la Plaza del Mercado. Era un lugar de comida, tasca y encuentros.
Calle Estafeta: El tramo donde el escritor corrió el "Encierro" en varias ocasiones.
Plaza de toros: Asiduo como espectador, de las corridas por la tarde y de las vaquillas por la mañana, durante el encierro. Alguna vez sufrió susto y revolcón, que le proporcionó munición para sus novelas.
Río Irati (Burguete): Lugar de pesca del escritor, junto a su mujer y sus amigos.
Entrada de la Plaza de Toros: el Busto de Hemingway, como homenaje a su escritor, en uno de los lugares que más frecuentaba. Fue inaugurado por su cuarta mujer, May, en 1968.
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